domingo, 12 de octubre de 2008

Mr. M

no lloro por ti
ni por las autopistas,
o las grandes avenidas,
ni por las putas
o las tiendas,
ni por los vagabundos
que duermen en los parques
ni por las inmensas luces que cubren
la ciudad cuando es de noche,
no lo hago por ti,
porque después de todo
es extraño que te recuerde,
que te recuerde siempre,
que te recuerde en cada
estado en el que estoy,
dormido, despierto, sobrio,
es extraño que tu luz parpadeé
y que tu vida siga,
porque es extraño todo,
como la música, como el amor que te tengo,
es extraña está masa que tengo en
el estomago.

No hay comentarios: